Pemba Dundu Tamang le contó a la BBC cómo descubrió que algunos de sus compañeros habían desaparecido después de escaparse de un túnel inundado.
Los trabajadores de una central hidroeléctrica nepalí le contaron a la BBC sobre el momento catastrófico en el que el agua del río Trishuli irrumpió en su túnel durante las mortales inundaciones de la semana pasada.
Todo comenzó con una ráfaga de aire repentina y fuerte, dice Pemba Dundu Tamang.
Su equipo de unas 30 personas estaba construyendo el revestimiento de concreto del túnel.
La ráfaga de viento lanzó tablones de madera contrachapada por los aires y desplazó maquinaria pesada. Justo afuera, las casas ya habían sido arrasadas.
"Corrí hacia la entrada del túnel", recuerda. "El agua me perseguía y yo corría delante de ella".
El río Trishuli, a la altura de la central hidroeléctrica de Rasuwagadhi, tras la crecida repentina ocurrida en la frontera entre Nepal y el Tíbet el 26 de agosto de 2026.
EPA
El río Trishuli, a la altura de la central hidroeléctrica de Rasuwagadhi, tras la crecida repentina ocurrida en la frontera entre Nepal y el Tíbet el 26 de agosto de 2026.
El número de muertos en Nepal ha superado los 1.000 tras las devastadoras inundaciones de la semana pasada, y las autoridades afirman que hay alrededor de 4.000 personas desaparecidas.
Varios de los desaparecidos —posiblemente cientos— son obreros como Tamang, que trabajaban en una extensa red de túneles en centrales hidroeléctricas a lo largo del río.
Los ingenieros han estado bombeando aire a estos túneles como parte de una operación de rescate a gran escala.
"Estamos centrados en las labores de búsqueda y rescate en los túneles; nuestro trabajo continúa", le dijo a la agencia de noticias AFP Raja Ram Basnet, portavoz del ejército nepalí.
"Nuestros soldados también están desplegados para recoger cadáveres y prevenir la propagación de enfermedades".
El ejército informó que 119 personas fueron rescatadas el martes.
Tamang perdió a varios familiares que se encontraban en casa en ese momento.
Tamang cuenta que corrió durante unos 20 minutos para huir del violento diluvio, que lo persiguió cuesta arriba.
"Estaba casi inconsciente por la conmoción. No podía pensar con claridad".
Su colega Itha Ghale dice que la potente ráfaga de aire casi los arrastró mientras corrían.
Más del 99% de la electricidad generada en Nepal proviene de la energía hidroeléctrica, y Tamang y Ghale estaban trabajando en una importante planta de producción ayudando a construir el proyecto hidroeléctrico Upper Trishuli 3B.
La planta, cuya inauguración estaba prevista para el próximo año, fue diseñada para reutilizar el agua de una central hidroeléctrica situada río arriba y así generar electricidad adicional para la red eléctrica nacional de Nepal.
Había varios equipos trabajando allí, y Tamang dice que el que manejaba la gran máquina de revestimiento del túnel fue el último en salir.
Pero poco después cayeron en cuenta de algo terrible.
"Pude ver dónde debería haber estado mi casa. No quedaba nada. Fue entonces cuando me di cuenta de que todo había desaparecido".
Según cuenta Tamang, seis de sus familiares —su madre, su hermano mayor, su cuñada y tres de sus hijos— murieron. Estaban en su casa, a orillas del río, cuando se produjeron las inundaciones.
Solo sobrevivieron su esposa, su hijo y un sobrino.
"Siento que la vida no tiene sentido ahora. Sobrevivir es una miseria. No sé dónde comer ni adónde ir", dice Tamang.
"Los muertos descansan en paz. Somos los que sobrevivimos quienes sufrimos".
Ghale, que perdió a ocho miembros de su familia, dice que no sabe por qué sobrevivió. "A lo mejor, mi destino no era morir".
Entre los ocho miembros de la familia están su madre y su hija mayor. Sobrevivieron sus tres hijos y su esposa.
Tamang teme lo que pueda deparar el futuro, especialmente si se cierran estos proyectos hidroeléctricos.






